Monday, November 24, 2003
Lola: plastic doll
Aburrida y monótona fue mi existencia hasta el fantástico dÃa en que decidà desalojar el sucio almacen en que me tenÃan retenida para mi posterior venta. Pero esto es otra historia...
Thursday, November 13, 2003
Mi muñeca Lola
Un breve espacio de tiempo en mi horario laboral para la presentación. Es una semana realmente estresante: una justificación oral frente a mis superiores y compañeros de las posibilidades cinematográficas de un libro. No habrÃa ningún problema si no fuese porque soy una becaria y la persona más nerviosa del mundo. Trabajo en una productora de cine, en el departamento de análisis y desarrollo. Por él pasan todos los guiones y otras obras literarias con posibilidad de llevarlo a la gran pantalla. Pero el cine está en crisis y son pocos los materiales que llegan y merezcan la pena. Por eso, entre guión y guión tratamos de descubrir nuevas posibilidades en libros, cuentos, e incluso noticias del periódico... En este caso ha llamado mi atención un libro-obra-maestra: "La Conjura de los necios" de John Kennedy Toole. En este libro todo es extraordinario, empezando por su historia. Es una disparatada, ácida e inteligentÃsima novela. Su figura central es uno de los personajes más memorables de la literatura nortemaericana: Ignatius Reilly (una mezcla de Oliver Hardy delirante, Don Quijote adiposo y Tomás de Aquino perverso, reunidos en una persona) que vive a los 30 años con su estrafalaria madre, ocupado en escribir una extensa y demoladora denuncia contra nuestro siglo, tan carente de "teologÃa y geometrÃa" como de "decencia y buen gusto": un alegato desquiciado contra una sociedad desquiciada. Por una inesperada necesidad de dinero, se ve "catapultado en la fiebre de la existencia contemporánea" embarcándose en empleos y empresas de lo más disparatado. Los personajes secundarios son tan exóticos (y neuróticos) como los de una pelÃcula de los Marx Brothers: Darlene la stripteaseuse de la cacatúa; el patrullero Mancuso, el policÃa más incompetente de toda la ciudad; Dorian Greene, un lÃder de la comunidad gay; la desternillante octogenaria Miss Trixie, siempre enfurecida porque no le dan la jubilación... y tantos otros personajes inolvidables (otras opiniones) Por ello, sus posibilidades cinematográficas están hasta cierto punto garantizadas: su carácter cómico (cualquiera que lo haya leÃdo sabe que es imposible no dejar escapar alguna carcajada), la crÃtica social y unos personajes muy bien definidos y con gran potencial dramático. Mi único argumento en contra en la presentación de este libro para su posible filmación son los derechos de autor, que encarecerá considerablemente la producción de la pelÃcula. Y sin embargo estoy tan nerviosa... sé que hay que afrontar el pánico escénico y superar las inseguridades, pero cuando es sólo mi voz la que se oye me surge un irrefrenable impulso de escapar a no sé dónde. Creo que este fin de semana consultaré en la biblioteca algún libro de "Ayuda para hablar en público. Autorrealización del analista de historias".
